CILUZ ES EL CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE LUZ Y ENERGÍA. BUSCAMOS ACERCAR LA LUZ Y LA ENERGÍA A TODAS LAS PERSONAS.

Ciluz

Entrevista | ¿Qué tan bueno es haber convertido a Buenos Aires en “La ciudad blanca”? Responde el diseñador de iluminación Fernando Mazzetti

En el 2013, el diseñador de iluminación Fernando Mazzetti, escribía una columna para Iluminet.com donde hablaba del inminente cambio del 70% de las luminarias de Buenos Aires, proyecto impulsado por el gobierno de la ciudad que tildaba de “ambicioso”. Con el reemplazo de unas 90 mil luminarias se podría alcanzar hasta un 80% de ahorro en el consumo eléctrico local.

El proyecto escaló y finalmente hoy son más de 160.000 las luces LED que alumbran Buenos Aires, siendo la primera ciudad latinoamericana en convertir el 100% de su luminaria pública a esta tecnología, llegando a un ahorro de 50% del consumo.

Hasta acá, cualquier persona podría decir que se mejoró más allá de lo esperado en cuanto al alcance de la iniciativa. Es más, la sensación de los porteños es de agrado al ver claramente en las noches. Sin embargo, en la comunidad de expertos en iluminación se inició un intenso debate, pues serían varios los problemas que ocasiona específicamente la temperatura de color que transformó a Buenos Aires en “La ciudad blanca”.

Si bien el uso de luminaria LED aporta beneficios; durabilidad, eficiencia energética, telegestión, entre otros, según nos comenta el Diseñador de Interiores y Diseñador de Iluminación Fernando Mazzetti, hoy el problema radica en la falta de criterios al momento de implementar este Plan de Alumbrado Eficiente (PLAE): “No se hicieron cálculos fotométricos, ni estudios de escalación”, asegura el profesional.

El uso indiscriminado de luz blanca, de hecho, no se condice con la idea original. “En un principio, el proyecto incluía una diferenciación en temperatura de color de acuerdo al tipo de vía que se iba a iluminar: las principales avenidas tendrían luz fría, las calles de los barrios o menos transitadas iban a ser con luz neutra y en las calles peatonales, como en el centro de Buenos Aires, la idea era tener una iluminación más cálida”, precisa Mazzetti, agregando que “el reemplazo directo en las mismas columnas, sin hacer un ajuste, genera que tengamos una dispersión de la luz hacia las veredas y las fachadas. Hay un montón de polución lumínica donde no se necesita”.

Es así como muchos expertos en la materia, como el mismo Mazzetti, creen que este es un buen proyecto que terminó siendo ejecutado de manera desprolija. Algunos van más allá en las críticas, y argumentan que esta implementación deficiente adolesce de un diseño de iluminación y de un estudio de impacto ambiental de la luz previo. Incluso, hablan de conflictos de interés y política.

Especulaciones más, especulaciones menos, lo real es que en un año de elecciones, la luminaria pública se vuelve tema: “Hay una vieja idea de los políticos que asocian directamente los niveles de iluminación con la seguridad, cosa que en estudios de campo se ha demostrado que no es así”, explica Fernando Mazzetti.

“Todos coincidimos en que la implementación de la temperatura de color fría en toda la instalación, como se ha hecho, es totalmente desacertada. Hay un tema relacionado con el ciclo circadiano y cómo nos afecta la temperatura de color en horarios nocturnos, entonces, todo eso está ocasionando en general bastantes problemas”, es lo que el profesional concluye de esta discusión que cruza varios factores, desde las percepciones sensoriales, la seguridad pública, la política, la salud y el medio ambiente.

Post a Comment